- Redacción
Tlaxcala, Tlax.- El coordinador Parlamentario del Partido Encuentro Social en el Congreso de Tlaxcala, José Luis Garrido Cruz, celebró los avances y el cambio que se ha generado en el país desde que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador tomó protesta.
“Es la primera vez en la historia de México que se han implementado acciones radicales, que hay progreso, en el que se ha dado prioridad a los sectores más vulnerables de la población”, manifestó en entrevista con El Imparcial de Tlaxcala.
Después del mensaje del Mandatario Federal, José Luis Garrido, señalo que han pasado solo nueve meses del cambio de régimen, en el cual somos testigos de una transformación profunda, con poca confrontación y sin violencia política, por lo que dijo “es un privilegio ser parte de esta transformación y tener a un presidente como Andrés Manuel López Obrador”.
El Congresista resaltó que este domingo el Presidente de México, afirmó que un elemento fundamental en su Gobierno es hacer a un lado la obsesión tecnocrática de medirlo todo en función de crecimiento económico, “lo fundamental no es lo cuantitativo sino la distribución equitativa del ingreso y de la riqueza”.

“En lo personal soy testigo de que los compromisos hechos por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, se cumplen, he tenido el privilegio de presenciar las entregas de los programas sociales cómo; Jóvenes Construyendo el Futuro, Pensión a los Adultos Mayores, Programa de Apoyo para el Bienestar de las Niñas y Niños, e Hijos de Madres Trabajadoras, así como la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad”, expresó.
José Luis Garrido expuso que durante los nueve meses del gobierno de la Cuarta Transformación, se ha combatido firmemente a la corrupción, reduciendo en un 94% el robo de combustibles, además del beneficio de cero incrementos en el precio de la gasolina ni en energía eléctrica.
También destacó las fuertes declaraciones del Presidente de todos los mexicanos, como cuando dijo: Ni el Ejército ni la Marina se han utilizado ni se utilizarán para reprimir al pueblo. Se terminó la guerra de exterminio contra la llamada delincuencia organizada. Ya no se permiten redadas, razias, ni masacres. El Estado ha dejado de ser el principal violador de los derechos humanos.

