- Patricia Montiel García
Huamantla, Tlax.- Un par de taxistas y un hombre protagonizaron una riña afuera del Centro de Bienestar del IMSS de Huamantla, ubicado sobre el boulevard Cuamanco debido a que los concesionarios del transporte aseguran que el masculino realiza viajes de forma particular.
Gustavo Suárez aseguró que los taxistas lo agredieron porque argumentan que pertenece a la plataforma de Uber y que les está robando el pasaje, ante lo cual dijo que sólo transporta a su familia y que incluso ya está pensionado, además manifestó que no es la primera vez que sufre una agresión de los trabajadores del volante, pues vaya solo o acompañado cuando se llega a encontrar a alguno de los operadores sufre ataques verbales.
En esta ocasión, de las palabras pasaron a los golpes, pues explicó que estaba estacionado afuera del Centro de Bienestar porque fue a recoger a su esposa e hijos, ya que asisten a unos cursos de verano, cuando de repente un taxista se detuvo al frente y otro atrás y comenzaron a agredirlo. Su hijo, quien en ese momento salía, al ver a su progenitor ensangrentado se descontroló y golpeó el vidrio de un taxi y rompió el cristal lastimándose el brazo.
Aseguró que no tiene relación laboral con ninguna plataforma digital de transporte, que quizá los operadores se confunden porque es vecino de San Carlos y a veces les da raid a sus conocidos y como uno de los taxistas vive cerca, cree que realiza “viajes” y les está robando el pasaje.
Sin embargo, dijo que para asegurarlo antes deben comprobarlo o denunciarlo ante alguna autoridad, o que sus líderes sean quienes lo hagan, no obstante manifestó que interpondrá una demanda por la agresión recibida.

Por su parte, el taxista agresor identificado como Roberto, afirmó que la riña se debió porque descubrió que el señor Gustavo estaba realizando viajes de forma ilegal, “ya van dos o tres veces que se le dice que no puede trabajar así, no pertenece a ninguna plataforma, presta un servicio particular y eso en el estado de Tlaxcala está penado, ya se le dijo y no hace caso”, argumentó.
En contraposición a la versión del auto particular, refirió que al pasar por el lugar lo insultó, se bajó de su unidad y lo amenazó con un desarmador, ante ello le dijo que dejara el desarmador y comenzó la trifulca.
Aseguró que debido a la clausura de cursos del Cobat, se estacionó en el lugar para hacer viajes a las personas que acudieron al centro cívico, sin tener la certeza o contar con los elementos para sustentar la acusación, al ser cuestionado sobre si contaban con pruebas, dijo que reunirán los elementos para comprobar el hecho.
El trabajador del volante, manifestó que lo amenazó de muerte e incluso lo hizo responsable por si le llega a pasar algo a él, a su familia o a alguno de los taxistas.
Al lugar llegó más de una decena de compañeros operadores para respaldarlo ante el problema e incluso la policía se hizo presente, empero no hubo ningún detenido, ya que cuando llegaron solo estaban discutiendo, por lo tanto no hubo flagrancia de hechos y al mediar a los involucrados se retiraron del territorio.


