- Ariadna Huerta
Huamantla, Tlax.- Después de más de una década de que el municipio de Huamantla recibió la denominación de pueblo mágico, cuyo programa este año no recibirá recursos ante los cambios realizados por el gobierno federal encabezado por Andrés y López Obrador, no ha generado la derrama económica ni la transformación que se supone debió producirse para la población y la infraestructura de la zona, advirtieron prestadores de servicios así como artesanos locales.
En entrevista con El Imparcial de Tlaxcala comentaron que el pueblo mágico se encuentra en problemas de acuerdo al diagnóstico de la evolución y perspectivas del sector turístico del municipio de Huamantla, que quienes se dedican al tema han realizado desde que inició la administración municipal 2017 – 2021.
Expusieron que Huamantla recibió una denominación que no merecía, tan es así que la percepción de la ciudadanía sobre este programa se distorsionó y perdió credibilidad. “Porque en Huamantla no se han realizado obras orientadas al sector turístico, porque vemos la pavimentación de calles o construcción de cuartos dormitorios, pero nunca hemos visto un proyecto integral dirigido al sector turístico”.
“Desde que se obtuvo la denominación, los gobiernos municipales han invertido muchos millones de pesos en obras, pero no ha sido para la renovación de la imagen urbana del centro histórico, han bacheado, y medio pintado algunas zonas, pero al día de hoy no se ha realizado una renovación que enaltezca y promueva turísticamente al municipio”, expresaron.
Sobre este tema el gobierno municipal de Huamantla informó en su momento, que existen diferentes proyectos para promover el Parque Nacional Malinche y la remodelación de los museos de la ciudad, que ya se llevó a cabo, en el caso del Museo de Sitio que se ubica junto al palacio municipal.
Mientras tanto proyectos como la instalación de señalética en las calles de la ciudad, así como la instalación de cableado subterráneo y la rehabilitación del acceso poniente a la ciudad, donde se ubica el Cescat, tendrán que esperar.
Cuando una localidad ingresaba al programa de pueblos mágicos, en teoría recibía ciertos beneficios, que se traducían en recursos federales y estatales, además de obras dirigidas al rescate de su imagen urbana.
Además, se buscaba rehabilitar las principales calles, transformar la red de energía en red subterránea, rescatar sus monumentos, así como reordenar el comercio informal, algo que en Huamantla no ha sucedido desde hace varias administraciones.
En un principio solo eran cinco condiciones las que debía cumplir un sitio para entrar al programa: estar cerca de un destino turístico grande; contar con accesos razonables por carretera; poseer algún atractivo histórico o religioso; que la población estuviera dispuesta a participar; que contaran con tiendas de artesanías, restaurantes y comercios para que la localidad se beneficiara con el gasto de los potenciales visitantes.
La creación del programa de Pueblos Mágicos se remonta al 2001, cuando originalmente el objetivo era que los turistas aprovecharan su estancia en algún centro turístico importante cercano a comunidades con relevancia histórica o cultural de interés para los turistas.

