- Cobertura especial equipo El Imparcial de Tlaxcala
Huamantla, Tlax.- Recién terminaba la Huamantlada, a las 13:00 horas, el coordinador estatal de protección civil del gobierno del Estado de Tlaxcala, José Antonio Ramírez Hernández, informaba que el saldo preliminar era de siete personas lesionadas, sin embargo el reporte final fue de nueve heridos por asta de toro.
En entrevista para diferentes medios de comunicación, que se ubicaron en la parte alta del Museo taurino, el servidor público destacó que en ese momento, solo faltaba un toro por guardar y se esperaba que el saldo preliminar no aumentara.
Destacaba que uno de los lesionados era de gravedad por cornada en la caja torácica, y se trataba de una persona de 58 años de edad, en tanto que los demás lesionados eran de alrededor de 30 y 40 años de edad.
Más tarde alrededor de las 14:30 horas, la Secretaría de Salud (SESA) informaba que el resultado de la Huamantlada 2019, era de nueve personas lesionadas. El secretario de salud, Alberto Jonguitud Falcón, comunicó que el equipo multidisciplinario, integrado por más de 100 especialistas entre cirujanos generales, urgenciólogos, anestesiólogos, enfermeras, camilleros y trabajadores sociales, que trabajó durante el evento taurino, atendió de manera oportuna las urgencias que se registraron.

Las personas que resultaron lesionadas son del sexo masculino y sus edades oscilan entre los 13 y 60 años de edad, originarios de Tlaxcala y de la Ciudad de México. Los pacientes se encuentran en el área de observación del Hospital General de Huamantla, manifestó.
De acuerdo al parte médico, el primer paciente fue atendido por herida en cara interna de muslo izquierdo de doble trayectoria por asta de toro, y su estado de salud se reporta estable; mientras que el segundo lesionado, de 58 años de edad, sufrió trauma de tórax y neumotórax abierto por asta de toro, su estado de salud se reporta como delicado.
El tercer paciente presentó trauma cerrado de abdomen, y su estado de salud se reporta como delicado; en lo que respecta al cuarto paciente se trata de un masculino de 35 años de edad, quien presentó fractura de humero distal derecho, su estado de salud es estable.
Jonguitud Falcón mencionó que el quinto paciente, de 24 años de edad, presentó herida por asta de toro en cara interior del muslo izquierdo, y se encontraba fuera de peligro.
En el caso del sexto lesionado de 28 años presentó herida por asta de toro en la antecara del muslo izquierdo, el séptimo paciente tuvo una herida penetrante en peroné, y su estado de salud se reporta como delicado.
En lo que respecta al octavo paciente presentó diversas lesiones cervicales, por último el noveno paciente, menor de edad, tiene lesión en tórax por aplastamiento.

Cabe señalar que la SESA trabajó de manera coordinada con el Centro Regulador Urgencias Médicas (CRUM), que opera al interior del Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4) para eficientar la recepción de las llamadas de emergencia y brindar atención oportuna a los lesionados.
Los nombres de siete de los lesionados son: Venustiano Tlilayatzi, de 58 años, cornada en el tórax; Jhonatan Hernández, de 35 años, herida en el muslo; Pedro Sánchez, de 58 años, contusión tórax; Gerardo Pérez, 28 años, cornada femoral; José Ricardo Flores, de 28 años, herida en el muslo; Heriberto García, de 31 años, herida en la bolsa escrotal; Diego Valencia, de 17 años cornada en el recto
Como parte del operativo interinstitucional que se desplegó en Huamantla, se contó con 22 ambulancias de Cruz Roja, 10 ambulancias de Briasa, una unidad privada, cinco de la SESA, una de Protección Civil y un total de 150 personas entre rescatistas y paramédicos.

Además, previo al evento la Coordinación Estatal de Protección Civil entregó 395 oficios a casas y comercios e inhabilitó a 33 viviendas por no cumplir con las normas de seguridad requeridas para observar el espectáculo.
Entre las instituciones que se sumaron al operativo están la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coeprist), la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y Protección Civil Municipal de Huamantla.
Para muchos de los asistentes a la Huamantlada 2019, entrevistados por el Imparcial de Tlaxcala, llamó la atención la calidad de los 17 toros soltados en el mismo número de calles de la ciudad. A las 10:30 se escuchó el primer cohetón que avisaba estar muy atentos para ocupar lugares ante el inminente inicio del encierro de toros bravos. En ese momento ya se tenía el reporte de que había problemas en algunas boca calles, que no habían sido cerradas debido a que comerciantes ambulantes ya se habían instalado en ellas. Sobre todo en la calle Zaragoza y Allende, lugar estratégico para las ambulancias de los servicios de socorro.

A las 10:45 se lanzó el segundo cohetón y a pesar de la advertencia muchas personas se mantenían en el circuito sin ocupar los burladeros. Se observaba cómo muchas jovencitas caminaban de una calle a otra, como si no les importara que solo faltaban 15 minutos par que soltaran los 17 toros. Sobre la esquina de Morelos y Allende había una lona colgada en la que se hacía la advertencia a los comerciantes para no vender bebidas embriagantes a menores de edad, mensaje que no fue respetado.
Mientras tanto los representantes de la Coordinación Estatal de Protección Civil, Policía Estatal, Protección Civil Municipal, el Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, la Brigada de Auxilio y Salvamento (Briasa) Cruz Roja, y personal del Ayuntamiento de Huamantla, ocupaban sus lugares en el interior del Museo Taurino, para coordinar toda la logística del evento, incluido el servicio de auxilio ante posibles lesionados o heridos.
Fue a las 11:00 horas, ni un minuto más, cuando se escucharon tres cohetones para nube o cohetón granicero, para avisar a las cerca de 300 mil personas que ocuparon las calles que el evento daba inicio y el riesgo de estar en el circuito sin resguardarse era un gran peligro. Mientras tanto más de 130 policías municipales desplegaban un operativo en la periferia de la Huamantlada para inhibir cualquier acto delictivo y mantener el orden.

De esta forma iniciaron los 60 minutos más emocionantes para quienes gustan de estar frente a los toros en las calles del pueblo mágico. Frente al Museo Taurino salió un astado con un peso de alrededor de 450 kilos, que aunque presentó mucha enjundia, al paso de los minutos se fue cansando, al punto de que a las 11:15 se había detenido ya por varios minutos para beber agua de un charco.
A unos metros, un astado de más de 500 kilos fue soltado causando sobresalto entre los espectadores debido a la estampa del animal, que logró embestir a tres aficionados a quienes agarró descuidados y aunque solo fueron golpes, un buen susto sí les ocasionó.
Poco antes, a las 11:08 horas ya se reportaba el primer lesionado atendido por personal de Briasa Huamantla en la calle Matamoros esquina con calle avenida Juárez, que presentaba una herida penetrante en el muslo izquierdo, por lo que fue trasladado al Hospital General de la ciudad de Huamantla. Y fue hasta las 11:21 cuando hubo otro reporte, solo que éste daba cuenta de que uno de los toros estaba tocado, así lo señalaba uno de los maletillas entrevistados por algunos medios de comunicación. Manifestó que era una lástima que se invirtiera tanto dinero para comprar este tipo de animales que no tenían la calidad para un evento de la magnitud de la Huamantlada.

En ese momento también algunos de los asistentes instalados en los burladeros señalaban que algunos de los toros estaban sedientos y no daban mucho juego, incluso uno de los espectadores que se dijo conocedor de estos animales comentó que el toro que estaba frente a la plaza de toros estaba rajado, o lo que es lo mismo no quería embestir.
A las 11:25 se reportó otro lesionado, con el que ya se contaban tres, éste ahora fue en la calle Allende, cerca de la calle Aldama. Los tres lesionados fueron porque el toro los embistió, sin embargo el reporte final para disipar dudas sería entregado más tarde. No pasaron ni tres minutos y ya había otro lesionado por uno de los toros, ahora en la calle Matamoros y Reforma, lesionado de la tercera prioridad según personal de protección civil.
Otro de los aficionados que con capote en mano dieron algunos pases a los toros en la calle Allende, fue Carlos Goyri quien señaló que en esta Huamantlada cumplía 40 años de participar y lamentó que los toros no fueran limpios porque a este evento llegan muchos jóvenes con ganas de participar dando algunos capotazos, pero los toros no fueron buenos.

Los minutos pasaron rápidamente y se escuchó en punto del medio día un cohetón, que advertía que el evento había concluido aunque se debía mantener la precaución, pues los 17 toros aun no eran encajonados. Ahí fue cuando aparecieron los lazadores o caporales como les llaman algunos, que con lazo en mano intentaban hacer manganas para guardar en su respectivo cajón al toro.
Los caporales lograron lazar al toro frente a la plaza, pero les costó un triunfo que este entrara al cajón, reventó el lazo y estuvo a punto de voltear el cajón, a pesar de que sobre él se encontraban algunas personas.
A las 12:20 se informó que solo faltaba encajonar a 6 de los 17 toros que fueron soltados y es que las maniobras aunque parecían muy sencillas se fueron complicando. En ese momento el reporte preliminar solo daba cuenta de siete lesionados, pero justo cuando lograron encajonar al toro que se soltó frente al Museo, otro burel pasaba por el mismo lugar, lo que daba más trabajo a los caporales.
Vaya que dio trabajo, pues minutos más tarde un joven que auxiliaba en estas labores fue herido por este toro y tuvo que ser sacado de inmediato al presentar una herida en una de sus extremidades inferiores, y aunque gritaba que no lo atendieran, su palidez indicaba que tenía que ser llevado al hospital, por lo que los paramédicos lo subieron a una ambulancia que estaba en la calle Morelos para que fuera atendido rápidamente.
Finalmente, a las 13:06 horas se lanzaron tres cohetones para avisar a los asistentes que ahora sí los toros habían sido debidamente guardados, y ya se podían desalojar los burladeros que albergaron a miles y miles de personas que tendrán que esperar otro año para acudir a la suelta de toros más grande del mundo.


