- Goretti Ruiz López
Amor, Fe y gratitud, son los principales motivos por las que diversas mujeres confeccionan el vestido de la Santísima Virgen de la Caridad, venerada en esta ciudad de Huamantla.
Esta tradición que desde hace más 140 años adopta la señora María de Jesús Farfán, originaria de Cádiz, España y conocedora del bordado sevillano, ofreció a su llegada a esta ciudad, bordar el vestido a la Santísima Virgen de la Asunción, mejor conocida como la Virgen de la Caridad.
Posteriormente sus hijas, entre ellas Carolina Hernández Castillo, llevaron a cabo esta labor durante 52 años, en agradecimiento a un milagro que Dios a través de la intercesión de la Santísima Virgen María le cumplió.

Así, Carolina Hernández Castillo, mejor conocida como Carito, por los huamantlecos, ofrendó cada año la elaboración del vestido a la Virgen de la Caridad, con un grupo de mujeres que se fue acrecentando con el paso del tiempo, actualmente son cuarenta personas quienes bordan el vestido.
Hoy en día familias huamantlecas, también son parte de esta tradición, al solicitar al grupo de bordadoras con antelación, poder contribuir en donar el vestido a la Santísima Virgen, por lo cual unos otorgan la ropa interior, el vestido, la mantilla y el manto, así como la caballera.
Para las bordadoras este acto de profunda devoción, les permite agradecer a la Virgen de los huamantlecos por los favores recibidos a través de su intercesión, tal es el caso de Judith Pacheco quien, en un accidente carretero, logró salvar su vida y la de una tripulante que la acompañaba, asegurando que se trató de la intervención de María Santísima.
Otra bordadora, María Elena Hernández Gallardo, platicó que hace un mes su hermano sufrió un derrame cerebral, por lo que se encontraba muy grave, “afortunadamente gracias a Dios y gracias a la Virgen, ya está recuperándose, no tengo yo conque pagarle a la Virgen, porque esto realmente es un milagro”.
Sin embargo, su principal motivación, para realizar la confección del vestido, es por el amor, el cariño y la fe que tiene a la Virgen de la Caridad, desde hace 33 años.
Cabe mencionar que además de esta encomienda de la confección del ropaje de Nuestra Madre Santísima, también apoyan en el cambio de su atuendo, el cual se efectúa durante el mediodía del 13 de agosto y a puerta cerrada, bajo profunda oración y recogimiento llevan a cabo este acto solemne.

Al concluir con el cambio de la vestimenta de la Virgen, la imagen de María Santísima es llevada en hombros del párroco y por el excelentísimo señor Obispo de Tlaxcala, en una pequeña procesión que se efectúa a un costado de la Basílica, donde es confeccionado un tapete de aserrín multicolor, para colocarla a la vista de los huamantlecos, concluyendo con una celebración eucarística.
Cabe señalar que el diseño del vestido en este año, corresponde a la conmemoración de la Primera Celebración Eucarística en Tlaxcala el 23 de Septiembre de 1519, además de llevar plasmado en este, el logo correspondiente a la conmemoración de los 500 Años del Encuentro de las Dos Culturas.


